No puedo dar plazos porque los hemos dado cuando no disponíamos de la información completa". El secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, explicó así la semana pasada el retraso en la línea de AVE que conectará Vigo y Orense, prevista para 2012.
El estudio de impacto ambiental de esta línea, estratégica para llevar la alta velocidad a Galicia, ya está aprobado. El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino dio su visto bueno la misma semana. Pero el territorio gallego dista mucho de la facilidad que ofrece la meseta castellana. No en vano la orografía de Galicia ha sido y es el principal obstáculo de esta región para encontrar vías de conexión con el resto de la Península.
El proyecto de obras aprobado conectará Vigo y Orense por la localidad de Cerdedo, pero para ello es necesario proyectar una estructura de túnel-viaducto-túnel, "algo muy difícil", reconoció Morlán.
El segundo de Fomento dejó caer que tampoco el AVE entre Vigo y Madrid estará listo en 2015, como estaba previsto. Pese a que su construcción es "una realidad imparable", según ha explicado el alcalde de Vigo, Abel Caballero, el secretario de Estado de Fomento reiteró que "cuando tengamos listo el proyecto, cuál será su coste y qué dificultades tendremos para llevarlo a cabo, será cuando podamos dar plazos", según Blanco.
La Xunta es consciente del obstáculo que supone la orografía gallega en el desarrollo de sus infraestructuras. El aislamiento ha sido siempre uno de los principales caballos de batalla de la región. Ahora, el Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo quiere transformar esos límites naturales en una baza para acercarse al resto de la Península, incluido su vecino portugués. Con los años, autovías y autopistas se han convertido en elementos "decisivos en el desarrollo económico", según explicó Feijóo la semana pasada durante un congreso de ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en La Coruña.
El AVE sigue esta misma lógica, aunque ahora tendrá que esperar más de lo previsto. No hay nueva fecha para su construcción, aunque la Administración de Vigo ha intentado calmar las críticas por el retraso alegando la búsqueda de "absoluta garantía para el usuario". Y eso, según el alcalde de esta localidad, "pone los plazos en un segundo nivel".
Cuando llegue, el tren de alta velocidad entre Vigo y Orense pasará por los términos municipales de O Carballiño, O Irixo, Boborás y Beariz, en la provincia de Orense, y Forcarei, Cerdedo, Cotobade, Campo Lameiro, Moraña y Barro, en Pontevedra. La declaración de impacto ambiental del Ministerio establece una serie de medidas preventivas y correctoras que minimicen el impacto de los nuevos trazados ferroviarios en los espacios de la Red Natura 2000, que regula las áreas de conservación de la diversidad biológica en toda Europa. En España, esta red depende del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino.
Las conexiones por carretera también serán una prioridad de la Xunta para el resto de la legislatura. Núñez Feijóo se ha propuesto "que el 80% de la población gallega esté a menos de 10 minutos de una vía de alta capacidad y multiplicar por cinco el número de vías de alta capacidad autonómicas", según explicó la semana pasada durante un congreso de ingenieros en La Coruña.
Adiós al aislamiento
Autopistas y autovías no sólo servirán para sacar del aislamiento histórico a Galicia. Las conexiones por carretera tienen además un excelente potencial de promoción turística, como está dejando patente estos días la exposición Estradas e camiños, organizada por el Colegio de Caminos, Canales y Puertos de La Coruña.
La muestra da a conocer el lento proceso de formación de la red de carreteras y caminos de la región a través de los mapas que se conservan en el Archivo del Reino de Galicia desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Entre los diversos paneles expuestos figura uno sin fecha, en el que se venden las excelencias turísticas de La Coruña, por su "maravillosa campiña", "vida económica en todos los órdenes", unas "playas animadísimas" y románticamente se destacan sus "magníficas carreteras".
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